El agua se le escurría entre sus redes. Los aparejos más complicados no podían solucionarlo. El río seguía inmutable, estanco y burlón. El agua transitaba indiferente, surcando libre entre sus dedos.
Los años pasaban y la vida del pescador de agua se desvanecía. Fluía entre sus dedos intentando dar con la forma de pescar agua.
jueves 9 de agosto de 2007
Homenaje ANONIMO
Los seres humanos quieren siempre lo contrario de lo que anhelaron. Prisa por crecer y después suspiran por la infancia perdida. Se dejan la salud por tener dinero y luego se dejan el dinero para tener salud. Piensan con tal ansiedad en el futuro que descuidan el presente y así no viven ni el futuro ni el presente. Viven como si jamas fuesen a morir y mueren como si jamas hubiesen vivido.
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